Estos son, como dice Luis Jr., los peregrinos tramposos. Hay dos clases de ellos: Los unos que van 5 o 6 Km a pie y una vez coleccionado un par de sellos, los recoje un coche para llevarlos al final de la etapa y los otros, los que mandan su mochila y demás equipaje por taxi al final de la etapa. Para ello ya hay pequeñas empresas bien organizadas. No obstante esto no se debe de sobrevalorar. El primer grupo no creo que abunde y el segundo es casi ya standard (una buena solución para personas mayores o discapacitadas).