Entretanto Luis Jr. y yo vamos a la oficina del peregrino, a recoger nuestra Compostela. Para ello nos tenemos que poner en una gran cola. Me supongo que habría unos 200 o 300 peregrinos delante de nosotros. La Compostela es el galardón que nos hemos ganado a creces. Para ello tenemos que desmostrar, con la ayuda de muchísimos sellos que “coleccionamos” por el Camino, que hemos hecho los 120 km a pie.