El Camino con sus subidas y bajadas, pero no tan pronunciado como los últimos días. Pero a diferencia del día anterior, finalmente pudimos disfrutar de los campos verdes del norte de España, con unas temperaturas suaves. Durante el desayuno, el abuelo ya me contaba maravillas de los puntos más destacados de la etapa: las cuatro preciosas iglesias que veremos por el camino. Después de unos 5,5 km llegamos a la solitaria y monumental iglesia de San Pedro de Oreña del siglo XVI situada en la cima de un campo verde. Fue la primera de las cuatro iglesias.



